El verdadero reto: actuar de acuerdo con los propios valores

El verdadero reto: actuar de acuerdo con los propios valores

El verdadero reto: actuar de acuerdo con los propios valores

Actualmente se habla muy a menudo de valores y en muchas ocasiones se hace referencia con falta de rigor.

También hay bastantes voces que hablan de que la sociedad actual está viviendo una crisis de valores.

Y coexistiendo con esta realidad hay personas que viven y actúan por valores.

Es evidente que si miramos la sociedad actual en su conjunto, como un “sistema” , nos podremos dar cuenta que estamos viviendo una verdadera crisis de valores. En son ejemplos:

  • Las guerras y conflictos armados que son activos en el día de hoy, como son los de Siria, Afganistán, Pakistán, República Centroafricana, Sudán del Sur, Somalia, República Democrática del Congo, Nigeria ….
  • Las personas que quieren refugiarse en otros países. Estas guerras causan muertes y lesiones en la población civil y obligan a muchas personas a dejar sus hogares para intentar sobrevivir. Muchas de estas personas nunca llegan a un nuevo destino en el que podrian intentar “normalizar su vida”. Mueren o son castigados y torturados en el intento.
  • Las personas refugiadas, que llegan a otros países para poder sobrevivir. Esto implica cambios culturales y dificultades enormes de integración laboral y social.
  • El maltrato a la mujer. Se dan abusos y discriminaciones de todo tipo (laborales, sexuales ..)
  • Discriminación por razones de raza o tendencia sexual.
  • Maltrato de niños. Explotación infantil de todo tipo (laboral, sexual ..)
  • Tráfico de ser humanos y esclavitud.
  • Negocio con la droga. Con las graves consecuencias que conlleva.
  • Falta de medicamentos en determinados países de Africa o de otros lugares del mundo.

Todos estos hechos responden a actuaciones sin valores. Los gobernantes de muchos países no actúan por valores y en consecuencia no toman las decisiones necesarias para evitarlo.

Simultáneamente en nuestro planeta, hay infinidad de proyectos que se fundamentan en los valores. Algunos son de menor volumen. Otros son muy grandes.

Son algunos ejemplos:

  • Las ONG: Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja, Cáritas, Save de Children, Oxfam, Amnistía Internacional, CARE. HI millones de ONG en el mundo.
  • Dependencias de cuidado de personas mayores
  • Dependencias para el cuidado de niños con todos los tipos de problemáticas.
  • Escuelas y espacios educativos
  • Entidades deportivas
  • Entidades de integración social

Por lo tanto desde un punta de vista global, es cierto que vivimos en un momento de la historia donde hay crisis de valores y donde hay una parte importante de la humanidad que trabaja para valores.

Pero me parece interesante abrir en este post, la reflexión sobre la importancia y la dificultad de actuar de acuerdo con nuestros valores de manera individual.

En general las personas nos es fácil hablar de los ejemplos negativos y positivos de los comportamientos respecto a valores, de los demás. Yo lo he hecho, en la primera parte.

Pero nos es realmente difícil, actuar de acuerdo con los valores cuando nos enfrentamos a ellos según nuestros intereses.

És difícil es hacer renuncias por valores.

Cuesta mucho decir que no a un trabajo o en una relación que nos interesa, si consideramos que hacerlo implica traicionarnos a nosotros mismos.

Es cierto que hay personas que no tienen  problema en dejar por ejemplo una empresa e ir a la competencia. Quizás  habían pasado años “criticando” a la competencia por la manera de hacer las cosas. Si van, puede ser porque les ofrecen unas condiciones mejores. ¿Es ser ético con uno mismo? ¿Es actuar de acuerdo con los propios valores?

Este mismo tipo de acciones, se pueden aplicar a muchos campos. Por ejemplo en equipos deportivos, en  empresas, en organizaciones y partidos políticos …

¿Quién no conoce a un personas que ha cambiado de partido varias veces y al hacerlo sigue ocupando puestos de responsabilidad política? ¿Es ético? ¿Actúa de acuerdo con sus valores? ¿Es más importante estar allí para poder hacer un servicio público? ¿Es legítimo hacerlo si gusta la política? ¿Se puede considerar una profesión y por lo tanto es válido hacerlo? ¿Es ético abandonar para ser fiel a los propios valores?

Lo que me lleva hoy a hacer este post, no es encontrar la respuesta. Sino  abrir un espacio de reflexión. Ciertamente ser leal a los propios valores es un tema individual e intransferible en el que nadie se puede permitir juzgar a los demás. Cada uno tendrá sus propias razones  que   a menudo serán difíciles de comprender por los demás. En un sentido y en otro.

Cada uno tendrá su propio umbral.

Lo que considero importante es tomar conciencia y  tomar decisiones haciendo la reflexión correspondiente.

Educar a los hijos o los alumnos por ejemplo, se hace fundamentalmente dando ejemplo. De nada sirve hacer grandes discursos sobre valores. Hablar de bondad, de humildad, de generosidad no sirve de nada si no se actúa de acuerdo con ellos.

Explicarle a un hijo que hay que ser honesto y a la vez explicarle que uno es muy listo porque se ha quedado con dinero de otro, aunque sea con más o menos razonamientos, no sirve para educar .

Ser un directivo que explica la importancia de la implicación y del compromiso en el trabajo y hace más vida de ocio que de trabajo, no vincula al equipo.

Ser un político que habla de compromiso social y no actúa para crear puestos de trabajo, mejorar la sanidad o evitar la muerte de personas que atraviesan el mar en patera, no da ningún tipo de credibilidad a la ciudadanía, de la misma manera que no la da hablar de honestidad formando parte de un partido que está relacionado con la corrupción.

Todos y cada uno de nosotros nos encontramos a lo largo de la vida en situaciones en las que tenemos que elegir. A veces es difícil o muy difícil hacer renuncias para ser honesto con uno mismo y actuar de acuerdo con los propios valores.

Lo que está claro es que todos nosotros lo sabemos. Sabemos cuando somos honestos con nosotros mismos o no lo somos. Serlo requiere de valentía. Pero por mucho que cuesta, también da el verdadero sentir de ser.

Actuar de acuerdo con los valores da credibilidad frente a los demás y a uno mismo.

Reflexionar sobre ello nos conviene y nos ayuda. Haciéndolo todos, podríamos acabar con las guerras y las muertes de las personas que huyen de ella buscan la vida.

Podemos intentarlo.

 

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