¿Verdad o mentira?

¿Verdad o mentira?

¿Verdad o mentira?

Actualmente vivimos en la sociedad de la información, fundamentada en las redes sociales.

Todo tipo de información que se crea y emite, llega en pocos segundos a miles y millones de personas, y uno de los principales retos que tiene hoy nuestra sociedad es la de discernir lo que es verdad de lo que no lo es.

Pero ¿qué es lo que nos lleva a mentir? O ¿qué es mentir?

Hay muchas maneras de mentir. Y hay muchas maneras de no emitir la verdad.

Las visiones y percepciones de cada persona son únicas. De alguna manera podemos decir que la subjetividad es inherente al ser humano. Todos tenemos una percepción propia de los hechos.

Pero ¿dónde está el límite de cómo se transmite la información?

Actualmente y de manera coloquial, escuchamos demasiado a menudo la frase: "ya no me creo nada".

La reflexión de este post me lleva a compartir lo que motiva a las personas a mentir o no decir la verdad, o al menos a no decir toda la verdad.

Las personas sabemos cuando decimos verdad, cuando decimos verdades parciales, cuando emitimos una opinión subjetiva y, cuando decimos la verdad de acuerdo con hechos objetivos.

Emitir información que no se ajusta a la realidad, hace daño a las personas afectadas y en definitiva tiene un impacto directamente negativo en nuestra sociedad.

Los motivos por los que se emite información que no se ajusta a la realidad, se pueden encontrar en las inseguridades personales del emisor.

Emitir información que debilita al otro, y le erosiona, -con más o menos medida-, nace de la necesidad de "sentirse superior" o poderoso. Suele ser un símbolo claro de que el emisor se siente "pequeño" o "inferior" y con esta acción le quita "importancia" y pretende "hacer pequeño" al afectado.

Se trata de que las personas tengamos la capacidad de actuar de acuerdo con los valores. Normalmente se habla de valores, dando por hecho que las personas estamos fieles a ellos.

Actuar de acuerdo con valores es difícil. Para ello es importante ser exigente, ser coherente, y tener el coraje de ser sincero con uno mismo.

Si nos sentimos "poco", debemos saber trabajar para hacerle frente, pero en ningún caso dejarse llevar por la "bajeza" de atacar, herir, acusar al otro, faltando al rigor y la verdad.

Son muchos los ámbitos en los que la mentira fluye con facilidad. En organizaciones de todo tipo, bien sean sociales o empresariales.

Ninguna organización está exenta de las mentiras. Pero hay un campo donde actualmente las mentiras se han apropiado: es el campo de la política y esta  está relacionada con algunos medios de comunicación y las redes sociales.

Los ciudadanos tenemos la obligación de preguntarnos sobre la veracidad de las informaciones que recibimos y exigir rigor informativo en todos los medios así como penalizar las "mentiras" elaboradas por los políticos.

El liderazgo se fundamenta en valores y por tanto en el rigor, la veracidad y el respeto a las personas y en las instituciones.

Los fundamentos de liderazgo deben poder llegar a todos los ámbitos de la sociedad y las personas individuales formamos los diferentes ámbitos. Es por ello que a través del desarrollo del liderazgo, cada uno de nosotros podemos contribuir a crear objetividad y rigor.

Sólo así podemos ayudar a construir una sociedad respetuosa con todas las personas.

 

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