Relaciones de confianza: un jarrón chino

Relaciones de confianza: un jarrón chino

Relaciones de confianza: un jarrón chino

Si pensamos en uno de los retos difíciles de conseguir, llegaremos a la conclusión de que uno de ellos es la confianza. Confianza en los demás y confianza en nosotros mismos.

Ya he hablado en otras ocasiones en este blog y en muchas sesiones, clases y conferencias.

La confianza debe ser “el” reto que debemos alcanzar, porque una vez conseguido habremos logrado superar muchas etapas importantes.

Confiar en nosotros mismos no es fácil. Todos tenemos miedos, inseguridades y complejos. Nos cuesta asumir que tenemos capacidad para salir adelante. Y esto nos afecta en la vida personal y profesional.

Tal como define muy bien un principio de coaching, “todas las personas somos por naturaleza: completas, creativas y llenas de recursos”. Y es cierto. Otro tema es que no somos capaces de creerlo.

¿Quién no conoce a una persona a quien admira por todas sus cualidades y que está convencida de que no puede salir de la situación (personal o profesional) en la que está?

(Casi) todas las personas podemos hacer mucho más de lo que imaginamos, y (casi) todos podemos hacer lo que verdaderamente queremos y nos gusta.

Me permito poner el “casi”, porque hay limitaciones que son muy difíciles de traspasar en determinados períodos, especialmente aquellas que hacen referencia a la salud propia o del entorno, a la muerte de los seres queridos o a importantes complejidades familiares.

No quiero por tanto, trivializar en que todos podemos hacer todo y mucho menos, decir que lo podemos hacer en un determinado momento, porque las circunstancias, a veces, mandan.

Pero si que la confianza en uno mismo suele ser determinante para salir de situaciones que nos ahogan en muchas ocasiones.

Dejo pues aquí esta reflexión, porque seguramente, a muchos de nosotros nos va bien profundizar y preguntarnos, qué es lo que no estamos haciendo por la falta de confianza en nosotros mismos. Sin excusas.

Pero hoy tengo un interés especial en profundizar en las relaciones de confianza.

Establecer relaciones de confianza es complejo y requiere de tiempo para conocerse y de tiempo de compartir vivencias y reflexiones. Pero para lograr confianza en una relación también es importante confiar en uno mismo.

La confianza se fundamenta en la gestión de las inseguridades personales y en saberlas minimizar.

Dudar de otra persona, es en definitiva dudar de uno mismo.

Acusar y culpar sin fundamento objetivo a otras personas, es dudar de uno mismo.

Las relaciones de confianza permiten poder mirarse a los ojos, para decir la verdad. Es poder decir: “tengo miedo”. Es poder decir: “no sé lo suficiente”. Es poder decir: “ayúdame”.

Cuesta mucho establecer una relación de confianza y si esta confianza no es sólida se puede romper en un instante como un jarrón de porcelana china. Es decir, en un momento se puede romper una verdadera obra de arte.

Las relaciones de confianza son un bien preciado. Son las que fundamentan las verdaderas amistades. Hay pocas y no las podemos confundir en las buenas relaciones sociales.

Todos sabemos cuál es el grado de confianza que fundamenta una relación.

Algunas veces en las relaciones vemos la confianza como un espejismo, sabiendo que deseamos que sea real, cuando sabemos que no es completa ni suficientemente sólida.

Otras veces, sentimos que la relación está fundamentada en la confianza y ésta establece un vínculo fuerte, aunque incluso este, nos sea difícil de definir.

Las relaciones de confianza son pues, pocas y valiosas.

Las podemos encontrar en los diferentes ámbitos de nuestra vida. En la vida personal y en la vida profesional.

No comparto en absoluto aquellas opiniones que afirman que en el trabajo las relaciones no pueden ser de confianza. Justamente creo lo contrario: en el trabajo y en la vida, las relaciones deben fundamentarse en la confianza para poder alcanzar los objetivos.

En la vida personal nada tiene sentido si no se fundamenta en la confianza.

En uno y otro ámbito también depende de nuestra actitud construir relaciones de confianza.

Eso si, necesitamos evitar crear situaciones que rompan la confianza, porque en definitiva, como un precioso jarrón chino hecho a mano para ser una obra de arte, cuando cae al suelo se rompe en mil pedazos y es imposible de reparar.

La confianza es un bien preciado y las relaciones de confianza son en definitiva una obra de arte de mucho valor. Creamos en ellas, y trabajemos para mantenerlas y reforzarlas. Y por encima de todo, evitemos destruirlas por nuestras inseguridades.

 

 

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