Liderazgo en seguridad

Junto con la evolución de la sociedad, la policía experimenta cambios significativos en todos los países democráticos. Los retos que tiene actualmente la policía son cada día más importantes y más complejos y a la hora son las propias organizaciones las que tienen la voluntad de adecuarse al modelo de sociedad de cada momento.

Como resultado de esta evolución, los estilos de liderazgo se han ido modificando gradualmente. Hoy ya no es efectivo el modelo de mando autoritario a través de la jerarquía y se tiende cada vez más a implantar modelos que den un enfoque más inclusivo que ponen el foco en empoderar y formar a sus mandos ya sus miembros.

El modelo de liderazgo que se ha demostrado efectivo es el liderazgo transformacional. Hay diferentes estudios que lo demuestran. Se centra en un “enfoque centrado en las personas” que pretende inspirar, capacitar y motivar a los subordinados. Un líder que sigue este enfoque apoyaría a sus subordinados preguntándoles qué puede hacer para hacerlos más efectivos en su puesto de trabajo. Los líderes transformadores son inclusivos, teniendo en cuenta las necesidades, habilidades y motivaciones únicas de cada individuo. A menudo tienen una política de “puerta abierta” para favorecer el diálogo y la comunicación abierta.

En ningún caso se puede confundir este tipo de liderazgo, con un modelo de mando laxa. La policía debe mantener un equilibrio, siempre difícil entre la seguridad y la libertad de los ciudadanos, y debe dar respuestas efectivas a situaciones muy complejas. Es para ello que la jerarquía y el cumplimiento de las instrucciones por parte de toda la cadena de mando se convierten en una herramienta imprescindible para el buen funcionamiento de la organización.

El liderazgo transformacional se fundamenta en los valores del cuerpo policial e incluye el compromiso y la responsabilidad de cada uno de sus miembros como parte esencial de su funcionamiento.