La formación: una disciplina que exige rigor.

La formación: una disciplina que exige rigor.

La formación: una disciplina que exige rigor.

La formación es una disciplina que exige rigor

Hace unos días, dos buenos profesionales de la comunicación me hicieron una entrevista personal.

pulsa aquí per escoltar l’entrevista…

En uno de los momentos me preguntaron sobre recuerdos de infancia. Reconozco que no tengo la capacidad de recordar muchos. Pero uno de los que recuerdo es: “era una niña de pocos años, sentada en la cama con un almohadas en la espalda con unas anginas infantiles, y una pizarra de tiza en la falda, simulando dar clases a un grupo“.

No puedo negar, que desde muy pequeña tuve la vocación por la formación.

A lo largo de mi vida, ésta ha sido una constante. Siempre he estado relacionada con  la formación y la gestión del conocimiento.

La evolución de mi pasión me ha llevado a trabajar con formación y posteriormente con transformación personal y organizacional. Una vocación total para la formación y para la adquisición de conocimiento. Hoy sigue siendo mi estaca: la formación para la transformación personal y organizacional, es decir el liderazgo transformacional.

He dicho en muchas ocasiones, que la formación, la educación y el conocimiento son casi tan importantes como el aire que respiramos.

Una sociedad formada y educada es una sociedad preparada y más sana.

Además formación más comprensión de la realidad, más comprensión de los demás, de lo que sucede en el mundo y más capacidad de respeto y de entendimiento con los demás.

La formación proporciona conocimiento técnico. Nos hace más conocedores de competencias y disciplinas que necesitamos para ejercer en nuestra vida diaria.

La educación nos permite observar, ver y comprender a 360 grados y saber que nadie tiene verdades absolutas y nos da herramientas para comprender las diferencias culturales y las diferencias en la manera de hacer y de ser de todos nosotros.

Dando un paso más adelante en la formación y la educación, llegué a identificar la importancia de la gestión del conocimiento. Se forma a través de lo que hemos estudiado y de lo que hemos aprendido, tanto lo que hemos aprendido a través del estudio, como lo que hemos aprendido a través de la experiencia y de la reflexión.

El gran reto es la adquisición del conocimiento de las actitudes y su aplicación práctica. Así llegué a lo que podemos llamar el paso de la formación en la transformación y en definitiva el concepto que académicamente defino y definimos como liderazgo transformacional.

Para aquellas personas convencidas de que “somos como somos“, les tengo que decir que este largo recorrido: formación, educación, gestión del conocimiento, transformación y liderazgo transformacional tiene mucha más importancia de lo que a primera vista puede parecer.

Formación → educación → gestión del conocimiento → liderazgo transformacional


Son muchas las conferencias, clases, escritos y entradas en el blog en las que he reflexionado con muchos de vosotros.

A veces, sufro con la sensación de impotencia que siento lo que cuesta comprender la importancia y el alcance de esta relevante secuencia.

Uno de los retos que tiene esta secuencia es la de tener los profesionales preparados para actuar en cada una de ellas. Y el rigor !.

En un país como el nuestro, donde casi todo está permitido hacer sin la correspondiente preparación, la formación ha pasado a ser una comodity para los que no saben qué hacer en un momento determinado. Todo el mundo se ve capaz de ser formador.

En nuestro país queda pendiente dar rigor y reconocer la importancia del formación y del formador.

  • El formador no es sólo una persona que se atreve a explicar un programa de curso.
  • Un programa de curso no es sólo seguido de materias.
  • Un centro de formación no es un ente que ofrece un conjunto de cursos.
  • Un responsable de un centro de formación no puede ser un gestor.
  • Un centro de formación no puede ser entendido como un “negocio”.
    La formación es el proceso de adquisición de conocimiento de la materia (aprendida y experimentada). Es metodología aplicada con rigor. Es trabajar por competencias. Es evaluar. Es transmitir. Es comunicar. Es diálogo. Es conectar con el alumno. Es aprendizaje que queda a lo largo del tiempo.

    Nuestra sociedad necesita dar importancia a la formación y los formadores.

Es por eso que los presupuestos generales del Estado y los presupuestos de la Generalidad deben dar los recursos suficientes para formar a los profesores, para darles formación continua, para dotarlos de las herramientas pedagógicas necesarias, de los laboratorios de prácticas, del número de alumnos adecuado en clase y por tanto de presupuestos dimensionados para hacerlo posible.

La sociedad, tiene que hacer un esfuerzo para prestigiar a los formadores, la formación y la educación.

Si queremos una sociedad justa, respetuosa e igualitaria, tenemos que hacer una clara apuesta por la formación y por la educación. Sólo así podremos vivir con paz.

Pero para ello se necesitan los recursos necesarios y la exigencia en la calidad de la formación y de la educación.

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