El COVID-19 nos obliga a mantener, transformar y a crear empresas.

El COVID-19 nos obliga a mantener, transformar y a crear empresas.

El COVID-19 nos obliga a mantener, transformar y a crear empresas.

El Covid-19 nos obliga a mantener, transformar y crear empresas.

El Covid-19 ha tenido como primer efecto, la muerte de muchas personas y la pérdida de la salud de muchas más. Las consecuencias de este impacto humano serán muy importantes y muy difíciles de superar. Muchas personas habrán perdido a familiares y amigos y este efecto es devastador y permanecerá en ellos a lo largo de sus vidas.

En paralelo a esta desgracia, se pierde por tiempo indefinido nuestro modelo de relaciones sociales. Nuestra cultura necesitaba del contacto físico y directo, lo que propiciaba los encuentros alrededor de una mesa o de un café. Este modelo queda golpeado por la pandemia y deberemos aprender a vivir, a estar y hacer nuestra vida  de otra manera. Todo un reto.

Así pues la pandemia tiene un efecto directo en la salud, en la vida social y en la vida profesional de todas las personas.

Son millones las empresas y trabajadores afectados en todo el mundo. Industrias, comercios, restaurantes, hoteles, transportes, servicios de todo tipo han quedado totalmente parados por el estado de alarma y no se prevé en ningún caso la restauración inmediata ni total de su actividad. La inactividad de las empresas, genera automáticamente la pérdida de puestos de trabajo y el paro de millones de personas.

El empleo público seguirá siendo estable y la economía privada quedará totalmente golpeada. Pocos sectores se salvan de la pandemia, más allá de la alimentación y de los productos sanitarios o los directamente relacionados. Pocos sectores respecto al total de empleos. El comercio electrónico es un porcentaje muy bajo del total de la actividad.

El impacto en las pequeñas y medianas empresas es real y total, y lo es para los empresarios y para sus trabajadores. Todos y cada uno de ellos han quedado dentro de lo que en coaching de sistemas llamamos, en una esfera.

En esta situación, un empresario o un trabajador que ha perdido o teme perder su empresa y su lugar de trabajo, vive dentro de una esfera. Esfera de color gris metálico frío. Mira hacia adelante y ve gris metálico. Mira atrás y también. A izquierda y a derecha. Todo es gris metálico. Miedo. Pánico. No hay salida.

Imaginemos por un momento, que esta esfera es un planeta del sistema solar. Situémonos por unos instantes fuera de nuestra esfera y pongámonos a mirar el universo. Y miremos como estamos dentro de esta esfera. Somos pequeños dentro de la esfera. y somos pequeños dentro del universo. Observamos y vemos sufrimiento. Dolor. Miedo. Pánico. Todo cierto. Es así.

La vida dentro de una esfera es dura. Es casi asfixiante. Es dolorosa. Es desesperante. No ver camino por delante es impotencia. Es sufrimiento.

Miremos el sistema solar. Miremos nuestro planeta. Y observemos como fuera de nuestra esfera también hay vida.

Pero ¿Cómo?

Para salir de la esfera, sólo podemos hacerlo dándonos cuenta en que estamos en una esfera. Una esfera que tiene, motivo de ser. Claro que si! Y con mucho motivo!

Aunque ahora y en este momento, es muy difícil poder ir a otro planeta, o circular a través del universo, es fundamental que todos sepamos que podremos ,sin tardar, viajar.

Cuando estamos en una esfera, todos los comentarios en este sentido nos parecen banales. Lógico. Estamos en la esfera.

Seguramente, muchos de nosotros no podremos seguir viviendo en nuestro espacio conocido. Un microscópico virus ha destruido nuestro mundo, que , aunque nos era difícil de gestionar, también nos daba una zona de confort porque nos era conocido y gestionable.

Ahora sentimos que nos viene es el salto al vacío. Y el salto al vacío, siempre da miedo.

Los pequeños y medianos empresarios de nuestro país, han llegado al 12 de marzo de 2020 trabajando con esfuerzo, compromiso, profesionalidad y coraje. Tienen experiencia profesional y personal. Tienen necesidad y ganas de seguir adelante.

Este es el conjunto de herramientas que todos ellos tienen para ir al sistema solar. A lo nuevo. Aunque ahora parezca imposible, su conocimiento y su experiencia les permitirán salir de su planeta conocido, de su esfera gris, -hoy gris oscuro-, y podrán explorar, descubrir y circular por nuevos espacios del sistema planetario.

Hoy sienten miedo. Pánico. Y con razón. Deudas. Pagos pendientes. Compromisos … Límites reales.

El ser humano es resiliente por naturaleza. La esfera la crea nuestro cerebro automáticamente. Hay un tiempo que es necesario vivirla porque hemos tenido y tenemos todavía, un impacto inmenso. Pero también habrá un tiempo para darnos cuenta en en que estamos en una esfera, la nuestra, que nos limita.

Vendrá el momento de creer, -como nunca-, en nosotros, en nuestros recursos, en nuestro conocimiento y en nuestra experiencia. Pondremos blanco sobre negro. Sabremos quiénes somos, qué sabemos hacer y de qué somos capaces. Entonces podremos salir de nuestra esfera, y empezaremos a crear fuera de ella.

Las empresas de nuestro país, necesitan financiación directa. Ayudas claras. No créditos a devolver.

Los gobiernos deben dar dinero para pagar las deudas y los compromisos que la pandemia les ha generado y a los que no pueden hacer frente.

Pero los empresarios de nuestro país, sabrán salir de la situación, porque sabrán salir de su esfera y con su experiencia y con su manera de ser, volverán a crear empleo. Puede ser incluso mejor. Quién lo sabe. Yo creo que lo harán y mirarán atrás pensando que han sido capaces de salir de la situación más difícil jamás vivida.

Ahora se necesitan ayudas reales y un cierto tiempo para salir de cada esfera. Entonces ellos crearán empresas y ocupación.

 

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