CONFIANZA. Un pilar fundamental para afrontar los grandes riesgos

CONFIANZA. Un pilar fundamental para afrontar los grandes riesgos

CONFIANZA. Un pilar fundamental para afrontar los grandes riesgos

A menudo nos referimos a la confianza de manera coloquial y sin dar la importancia real a este concepto.

Confiar es el resultado de un proceso personal y relacional profundo e importante.

Confianza y liderazgo van estrechamente ligados.

Sabéis que cuando me refiero al concepto de liderazgo, lo hago definiéndolo como el proceso por el que una persona, grupo o equipo de personas sacan lo mejor de sí mismas, trabajan conjuntamente por un objetivo y lo hacen teniendo presente el bien común.

Confiar es una palabra simple de pronunciar y un concepto muy difícil de ejercer.

Para confiar en los demás, primero debemos confiar en nosotros mismos. Esto significa saber gestionar nuestras propias inseguridades. Este es uno de los grandes retos de nuestra vida.

A menudo somos defensivos cuando nos referimos a nuestras inseguridades. Fijémonos cuántas veces, respondemos a nuestras inseguridades personales y a nuestros miedos, culpando a otros y pasándoles toda la responsabilidad.

El miedo nace por causas objetivas: Sentimos miedo ante un acantilado pues genera un riesgo ponernos  delante. Pero normalmente ante un acantilado hay protección o nosotros somos capaces de protegernos de él, por ejemplo, guardando en ella una distancia que consideramos de seguridad.

Pero no siempre, hay barandilla protectora o no siempre podemos garantizar la distancia de seguridad. Hay situaciones que generan un alto riesgo porque no todas las circunstancias las podemos prever y no las podemos controlar: por ejemplo determinadas escaladas, travesías por la nieve, la montaña, por el desierto o por el mar. También en el mundo empresarial: creación de nuevas empresas con importantes inversiones, cambios repentinos de tendencias de mercado.

Y también en algunas profesiones, los grandes riesgos pueden aparecer de manera repentina. En son ejemplos muy claros, los cuerpos de seguridad y de emergencias que aun teniendo una buena formación técnica y personal y siguiendo todos los procedimientos establecidos, los riesgos de todo tipo pueden aparecer en cualquier momento y de forma imprevista e inesperada.

La formación técnica y el conocimiento son fundamentales para asumir con éxito las responsabilidades profesionales.

Ante situaciones que conllevan alto riesgo, el gran recurso es la confianza. En primer lugar, con la confianza con nosotros mismos. Tenemos que confiar en nuestros recursos, en nuestro conocimiento, en nuestra verdadera competencia, en nuestra experiencia, en nuestro “hacer” que hemos demostrado a lo largo de nuestra vida.

Hay momentos de especial dificultad que nosotros no podemos cambiar. Es en estos momentos en que tenemos que aceptar que es así: rotura del hielo bajo nuestros pies, un fuego descontrolado, un desprendimiento de piedras … Momentos en que el camino se hace muy estrecho, donde la frustración, la impotencia, la tristeza y la desesperación se hacen presentes. En estos momentos  la confianza vuelve a tomar  la importancia. Mantener la serenidad para poder valorar objetivamente el riesgo, mantener el equilibrio personal para poder dar respuesta la circunstancia con la máxima fortaleza, mantener la calma para poder encarar el mejor camino para salir del riesgo.

Sentir confianza consigo mismo es difícil en la vida. Las inseguridades personales no nos lo ponen fácil. Vemos riesgos altos, donde a menudo son menores. Nos vemos amenazados por hechos o acciones de otras personas cuando normalmente son la expresión de egos que sólo albergan otras inseguridades.

Trabajar nuestra propia confianza sólo se puede hacer desde la humildad y el coraje para distinguir objetivamente lo que es miedo a un verdadero riesgo o miedo a un riesgo sobredimensionado. Este es un camino de aprendizaje en nuestra vida cotidiana.

Y sólo trabajando nuestra propia confianza podremos afrontar los grandes riesgos que algunas personas se encuentran en la vida, bien sea por las profesiones que han elegido o bien sea porque el destino les presenta.

Hay hechos que nosotros no podemos evitar ni modificar. Lo que sí podemos hacer es afrontarlas desde la máxima confianza con nosotros mismos, gestionando al máximo nuestro miedo (legitimo y humano).

La confianza en uno mismo, permite confiar en los demás. Confiar en las otras personas no es fácil. Las inseguridades de todos, llenan nuestras relaciones. Miedo a no ser reconocidos, a no ser aceptados, a no ser valorados, a no ser vistos con suficiente entidad … ponen distancia entre las personas.

Las malas relaciones entre personas, los abusos de poder a todos los niveles y en todo tipo de relaciones, son una muestra de la falta de confianza en los demás, pero quien las establece, a menudo expresa la desconfianza en sí mismo.

No dar la mano a los demás en un momento de alto riesgo, muestra falta de confianza, pero especialmente muestra la falta de confianza en sí mismo lo que no la mujer.

Los equipos sólo pueden ser fuertes y reales, si se fundamentan en la confianza. Si no es así, sólo podemos hablar de grupos de personas.

Los grupos no pueden alcanzar ni grandes objetivos ni pueden plantearse grandes retos.

Los equipos, se crean desde la confianza entre ellos. Se establecen y se crean atravesados ​​por un hilo potente que los une y que ante difíciles situaciones este hilo se mantendrá intacto manteniéndoles unidos.

Los responsables de los equipos, lo saben. Los responsables de equipos que asumen grandes riesgos saben crear este hilo que los unirá también en los momentos más difíciles y sólo este hilo, los llevará a superar con éxito, el mayor número de veces posible, las mayores dificultades.

La incapacidad de crear confianza en uno mismo y en los grupos de personas llevan a las acciones de traicionar, agredir, mentir, calumniar, acusar … Son estas las acciones que muestran falta de confianza con uno mismo y por derivación en los demás.

Como he dicho, en la vida, hay circunstancias imprevistas que generan muchos altos riesgos. Algunas de estas son casi incomprensibles e inexplicables. También en estas la confianza es la única herramienta.

Trabajamos pues la confianza con nosotros mismos, con los demás y en la vida. A momentos es un gran reto. A momento parece que es imposible de alcanzar. Pero la confianza es el único camino.

Hagámoslo posible.

Deja tu comentario

Name
E-mail
Website
Tu mensaje

Atención: Mediante el envío de este formulario declaras haber leído y aceptado el Aviso Legal.