Sinceridad, bondad y profesionalidad: valores base del liderazgo

Sinceridad, bondad y profesionalidad: valores base del liderazgo

Sinceridad, bondad y profesionalidad: valores base del liderazgo

Hablar de liderazgo nos obliga a hablar de sinceridad, bondad y profesionalidad.

Si no es así estamos hablando de personas que ocupan posiciones relevantes en todo tipo de organizaciones sin ningún tipo de liderazgo.
Vivimos en una sociedad que me permito llamarla: “fake society”. 

Nos hemos habituado a vivir en una sociedad que dice medias verdades e incluso hemos incorporado la mentira como una forma natural de expresión y de acción.

 

 

Son muchos los motivos que nos han llevado a este estado.

  • Una sociedad muy competitiva, ha acabado convirtiéndose en natural el “todo vale” para mantenerse, bien sea en la empresa, en las organizaciones sociales de todo tipo o en la política.
  • Los medios de comunicación han aprendido que publicando mentiras llaman la atención del público y eso les permite tener más lectores.
  • La falta de educación en valores. Todo el mundo habla de valores y pocos se plantean qué es actuar de acuerdo con los valores y la importancia de hacerlo.

    El todo vale

El “todo vale” se ha ido introduciendo en nuestra vida diaria y cuando buena parte de la sociedad pedimos que queremos una sociedad ética, se nos tacha de vivir en un mundo idílico e irreal.

La política y los medios de comunicación juegan un papel relevante.

Los ciudadanos nos hemos habituado a normalizar las frases como: “tengo que leer diferentes periódicos o conectar con diferentes medios de comunicación para tratar de identificar lo que puede ser verdad”. Y añadimos: “pero tampoco me creo nada o no se qué creerme”.

Así casi todos nos hemos ido alejando de la política y es un hecho, el descrédito actual de la política.

A través de las redes sociales y de la comunicación inmediata a través de internet, se ha acabado produciendo aquel dicho que dice que “a medida que se va repitiendo una mentira ésta acaba percibiéndose como verdad”

Pero .. ¿por qué es tan poco frecuente encontrar personas con responsabilidades que dicen la verdad?

Y ¿por qué se criminaliza o se rechazan, en muchos casos, a las personas que dicen la verdad o buscan la verdad?

La esencia de la mentira es la falta de valores de las personas que la practican

Pero podemos añadir que a la falta de valores, hay muchas inseguridades personales que conducen a tapar con mentiras la falta de coraje para asumir y exponer las cosas tal como son.

Publiqué un post, en el que hablaba de lo que estaba compuesta la mentira.

¿Cuál es la fórmula magistral de la mentira?

Y hoy, me llama la atención especialmente vivir en una sociedad que ha normalizado la mentira o las medias verdades que son en definitiva, mentiras.

Pero la falta de sinceridad va ligada a la falta de bondad.
Una sociedad sana, opta por decir la verdad y eso sólo lo pueden hacer las personas que tienen como valor la bondad y el coraje.

Decir la verdad no siempre es fácil.

En muchas ocasiones se miente por conveniencias personales (dinero o posición social (o para seguir el hilo de otras personas que lo hacen.

Me refería a la falta de veracidad y de verdad los políticos y los medios de comunicación.

El políticos deben ser ejemplo para nuestra sociedad por el impacto mediático que tienen en todos nosotros.

Pero los políticos y los medios de comunicación son el reflejo de la sociedad.

Como tantas veces he dicho, los primeros que debemos asumir la responsabilidad es cada uno de nosotros.

Pensamos en cuál es nuestro propio nivel de compromiso y de respeto que tenemos con las otras personas, y en cuántas veces los mentimos para salvaguardar nuestros intereses.

Si hablamos de liderazgo, que es el fundamento de este bloque, nos daremos cuenta que sólo recordamos y admiramos a personas que han actuado desde la bondad y han sido sinceros y altruistas. Nadie quue no haya sido una muestra de decir la verdad, ser sincero, y de actuar éticamente y dirigido al bien común, son recordadas ni tienen sentido de ser.

Nos queda un largo camino.

Un camino que sólo comienza en la educación y en la educación por valores.

Educar para valores significa educar en la bondad, en el juego limpio, en la ética, en el respeto a los demás y en la sinceridad.

Para ser sincero y ético, es necesario coraje.

Sabemos que es más fácil mantenerse en los lugares (social y económicamente) y en las organizaciones desde el “todo es válido”.

Pero nuestra sociedad y por lo tanto la sociedad de nuestros hijos está en crisis.

El liderazgo empieza por liderar a nosotros mismos. Y esto significa tener la capacidad de decir sinceramente lo que sabemos hacer, lo que no sabemos hacer, saber reconocer nuestros errores, aprender a pedir ayuda si la necesitamos y como no, saber reconocer lo que hacemos bien.

Es momento de optar por una sociedad ética. Y por eso necesitamos líderes de todo tipo de organizaciones que sean buenas personas, sinceras y éticas. Cuidamos a que lo son y trabajamos para serlo todos.

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